PEDAGOGÍA PARA HUMANOS
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PEDAGOGIA PARA HUMANOS
El hombre solo puede ser hombre ,
mediante la educación “
Immanuel Kant
A través de todos los tiempos, la educación padece de un estancamiento social, pues solo se ha encomiado a un trabajo academicista, olvidando el aspecto humano de su razón de ser: Educar.
Cuando la sociedad para auto conservarse a si misma instaura el aparato ideológico de la educación (Althusser, 1978) pretende con ello que sus integrantes accedan al conocimiento, aprendan a conocer ya sea por vía de la educación formal. Un fin loable ya que así se puede garantizar que los individuos sean competentes y competitivos en el mercado laboral. Pretende además que sus miembros aprendan a aprender, es decir, que con el uso masivo de las Tics, el autoconocimiento sea un aliado esencial para la concienciación del dominio conceptual.
Por otro lado se pretende, por medio de este aparato(a veces apartado de lo ideológico y tomando tintes represivos) que el ciudadano aprenda a ser. La sociedad de hoy requiere altos niveles de ciudadanos modelo, comprometidos con la esencia humana. Como lo planteara el pedagogo Morín, (2002) “humanizar la humanidad” del individuo. Lo anterior va implícito, va tomado de la mano con el postulado planteado por Delors(1998) del “Aprender a convivir”. La sociedad urge de formación ciudadano para que cada uno respete al otro en su dimensión política, económica, social, cultural.
Por último la escuela, como órgano formado de la sociedad, requiere restructurarse para que los ciudadanos aprendan de manera integral. Los 4 pilares Delorsquianos(sic) pretenden lograr una formación integral ,¿para que? Tal vez para darle sentido a la lucha por la adquisición de datos, para darle sentido a la lucha de laborar 48 horas semanales, para darle sentido al vivir en una economía salvaje que solo cuantifica al ser y lo desnuda de su connotación humana.
Humanizar la pedagogía para que no se encamise ni se encasille en la sola adquisición de datos, en la sola conceptualización es pretender “educar en lo superior y para lo superior” como bien lo ha planteado el padre Alfonso Borrero S.J. Concientizar al individuo para que entienda que el dato debe estar al servicio del hombre y no el hombre al servicio del conocimiento, es humanizar la educación como bien lo ha pretendido Edgar Morín. Humanizarse es ser sensible, es ser pensante, es ser conviviente.
Ahora bien, la realidad colombiana, parece que no ha entendido ni los postulados de Delors ni los de Morin, y por ende que desconeciera la teoría de “las conexiones ocultas” que ha promulgado Fritjof Capra. Parece que de pedagogía humana solo entendiera que se hace con humanos, pero olvida esa “humanidad” del ser. Empecemos con dos ideas básicas. La promoción automática y el sistema evaluativo.
En primera instancia con un ministro de educación de los años 80, se implementó un sistema de promoción automática, partiendo del postulado que “la educación es para toda la vida y por tanto es durante toda la vida que se evalúa”( Yepes Parra).Lo anterior llevó a que en las escuelas los estudiantes que no aprobaran ciertos conocimientos, tenía el reto de tiempo de su nivel académico para lograrlo. Lógico desde la perspectiva de la adquisición, nefasto desde la perspectiva de la formación, porque se inició un proceso de dejar para después, lo que se puede hacer hoy, y el adagio popular, con toda su sabiduría de vida, plantea lo contrario.
Mírese bien. Si un estudiante no posee buena comprensión lectora en grado 6, tiene 5 años más, hasta llegar a 11 para adquirir esa competencia. En tanto, si no la desarrolla, no tendrá buena comprensión y por ende, dejara de adquirir otras competencias, de superar otras metas, objetivos y logros, y su formación (léase adquisición conceptual) será mas baja. Parece ser que este principio de promocionalidad se debió a las altas tasas de repitencia de grado escolar, porcentajes que fueron demandados por las altas esferas económicas mundiales para que el país estuviera en renglones de competitividad, sin pensarse en lo que se debería haber pensado: Formación de la persona como tal.
La segunda instancia expuesta con anterioridad nos remite a la norma de una de las últimas ministras de educación del país (que entre cosas, no es pedagoga ni educadora) cuando motiva para que el estudiante se promueva al grado siguiente, aun si superar logros anteriores (suena parecido-igual a la anterior, solo que con casi un cuarto de siglo e diferencia).Esta pretensión de no darle fuerza a la conceptualización, a lo academicista sino al ser humano parece que estuvo mal enfocada. Veamos algunos aspectos.
Si bien es cierto que la educación bancaria, otrora vivida por el método tradicional, de por si no garantizaba el aprendizaje, también es cierto que una educación “humanista” donde no hay un gran manejo de datos, tampoco es potenciadora del individuo como ser. No se puede desconocer que para poder ser analíticos, debemos manejar cierta gran cantidad de datos, para con ellos hacer los cruces neuronales y deducir, concluir, inferir, metacognizar.
En segunda instancia, el estudiante notó con claridad que con el mínimo esfuerzo podría pasar de grado en grado, lo que condujo a un incipiente manejo de competencias. El efecto interno de no “luchar por un alto ideal” condujo a unos estudiantes que no tienen el manejo lexical, lingüístico, de desarrollo oral, acorde a su grado y nivel de estudio, a su edad, a su entorno. El facilismo sembrado por más de una década, condujo a que el estudiante de hoy no tenga claro que las competencias se desarrollan con un trabajo disciplinado, procesal.
Todo esto amarrado al facilismo que los medios de comunicación (léase radio y televisión) han ido enfocando en sus publicidades nefastas, donde venden la idea del consumo exorbitado, de la moda, de la conquista de la belleza (a cualquier precios) de “soñar” con un mundo de principados y de colores rosa, todo esto vale repetir, ha llevado a que la educación de hoy también pretenda ser “light” para entrar en moda con los modismos.
Para poder educar de manera humanizante, se deben realizar re-ingenierías pedagógicas, primero al ministerio y las secretarias diversas de educación. Por ejemplo, que todos sus funcionarios sean formados en pedagogía. De manea posterior al ejecutivo nacional, departamental y local: Que destinen de manera eficiente, eficaz y efectiva los recursos económicos, logísticas, humanos para atender a una educación formadora de nuevos ciudadanos y dejar de lado la educación “guardería” de niños y jóvenes en edad escolar, mientras se hacen adultos y se conviertan en “fuerza laboral barata y no calificada” que abaraten los costos económicos, pero eso ya es tarea de otro ensayo.
Humanizar la educación, implica que el sistema educativo piense con seriedad en un modelo pedagógico vivo, unificante. En este aspecto, la lucha entre maestros por imponer un modelo, por “mezclar” teorías de uno y otro, ha llevado a desperdiciar mucho tiempo. Hoy en día, en pleno siglo 21, con el auge de las Tics, con el apogeo de la nube, la educación debe enfocar sus esfuerzos hacia la autonomía, hacia el aprender a aprender, tanto desde la pedagogía como dese la andragogía.
El modelo pedagógico crítico social, basado en teorías y postulados de socialistas, de humanistas, permite que el estudiante acceda al conocimiento, lo enfrente, lo analice, lo aprehenda, lo transforme. El modelo pedagógico crítico social exige que el maestro cumpla con su acción tripartita. Ser un intelectual, que esté al día con las teorías, y postular sus nuevas teorías, fruto de investigaciones, de analices conceptuales. Ser en segunda instancia un agente cultural, apropiado del contexto laboral, apropiado de un saber profundo del hacer social de su núcleo de trabajo. Y por último el maestro debe ser un transformador social que permita la reivindicación social de sus estudiantes, de su comunidad. Un transformador que revolucione, en el amplio y buen sentido de la palara, todo aquello que anula la humanidad del ser humano, y que le permita asumirse como un ser pensante, social y sobre todo como un ser en busca de sus libertades, de sus derechos.
Sería imposible soñar con una pedagogía humana sino se entendiese que el ser humano se debe a los 4 pilare educativos, sino se considerara que el ser humano afecta y se afecta, de manera conexa y oculta, con el hacer de sus congéneres, sino se percibiera de manea clara que el aprendizaje se hace con humanos y por tanto su desarrollo es humano, pensante, sensible, lo que no implica el no acceso al conocimiento técnico, conceptual.