EDUCANDO AL RITMO DEL SIGLO 21

27.05.2014 22:52

EDUCANDO AL RITMO DEL SIGLO 21

 

La verdadera educación de un hombre

Comienza varias generaciones atrás

Manero

 

 

El sistema educativo colombiano al dedicarse a la formación de ciudadanos para el  tiempo presente, nunca se ha proyectado en preparar los ciudadanos que el futuro requiere.

 

La realidad del proceso histórico de la pedagogía nos muestra paso a paso, que el  Ministerio de Educación de cada periodo presidencial, solo se ha dedicado a mostrar estadísticas que desde lo económico, entendido este concepto como desde lo rentable, muestren unos avances que en la realidad, no son contundentes a la hora de medir el progreso educativo.

 

Vale recordar algunos postulados de Rafael Flórez, quien en su extenso análisis de la realidad pedagógica busca siempre “la humanidad de la pedagogía”, por lo cual se puede llegar  a plantear que “la formación es la misión de la educación y de la enseñanza… cualificar lo que cada uno tiene de humano[1]”. Por tanto el Ministerio de Educación basado en sus cifras no solo se queda en un presente sino que  desconsidera un futuro al cual se debe llegar.

 

No basta con tasas de cobertura para medir la universalidad educativa del país, no basta con índices de deserción que desentonan con esas coberturas y nada median los limites de extra edad escolar; no basta con implementar políticas de gratuidad que solo abarcan el cubrimiento de uniformes, restaurante escolar, algunos útiles escolares y matrícula. Lo que debe entender el Estado, es que la educación es todo un proceso socio-cultural, económico y político bastante complejo, interactivo se podría decir. Toda una red social interconectada

 

Al educar no se puede seguir pretendiendo ignorar la formación.”Las fallas de la escuela van desde el autoritarismo, el centralismo y la idea obtusa de que su principal función es transmitir conocimientos, preguntas y respuestas correctas”[2]

 

Desde la conferencia General de la UNESCO en 1976, se ha venido recalcando que no es la única prioridad de la educación,  la acumulación de conocimientos fríos y muertos, lo que importa es “estar capacitados para aprender, re-aprender y desaprender”[3] buscando siempre una “adaptación de la vida social a las necesidades individuales o colectivas[4] como también lo ha planteado Touraine desde 1998.

 

La educación colombiana, y por reflejo la educación  latinoamericana, ha olvidado que “el concepto de educación a lo largo de la vida, es una clave para entrar en el siglo 21”[5] Y hacerlo  implica estar preparado en el proceso informático y de telecomunicaciones de alto nivel. Hacerlo es entender que el sistema educativo está preparando “en lo superior y para lo superior” (Borrero, 2006) no solo para entrar a la universidad y engrosar las filas de  peticionarios de trabajo en las empresas existentes, sino para que entiendan que “las personas necesitan gerenciar sus propios conocimientos y compartir información obtenida”[6]

 

El ente rector del sistema educativo no ha podido entender que al preparar seres autómatas y no seres autónomos, se está perdiendo de una gran posibilidad  de potenciar el capital humano del país, y por ende, perdiéndose de una opción enorme de desarrollo económico, amén del cambio socio cultural que ello generaría. La educación por tanto no está pensada para el siglo 21, lleno de cambios, de rupturas paradigmáticas, está adaptada solo a las circunstancias de un presente efímero que requiere bases sólidas para lanzarse a etapas  posteriores.

 

La tarea recae de manera obvia en el “artesano científico de la acción enseñante”: El maestro (Atehortúa, 2009). Meneste que un movimiento magisterial desde lo pedagógico, se movilice en una rítmica positiva para corregir las coordenadas que nos lleven al siglo 21, que ya marca su primer decenio. Hay que “deconstruir y construir el movimiento pedagógico mediante el fortalecimiento de alianzas inteligentes entre las facultades de educación , las escuelas normales superiores, los sindicatos regionales y las organizaciones sociales y grupos de investigación de maestros innovadores”[7], diría en una ocasión el investigador Tamayo.

Es bien sabido que “el aprendizaje es la condición necesaria, empero tal vez no suficiente, de todo proceso educativo”[8] Hace falta que lo aprendido sea aplicado y con tendencia a generar cambios. En el país es poco el ejercicio que se hace de la matemática, la ingeniería y las ciencias naturales con miras a obtener investigadores, científicos, creativos de nuevas fórmulas y aplicaciones contextuales.

 

El estudio de estas disciplinas del saber se ha menospreciado desde tiempo atrás, “las disciplinas funcionan cada vez más como unas técnicas que fabrican individuos útiles”[9] y por ello no hay en las universidades nacionales propuestas actualizadas de carreras con enfoques más prácticos para la realidad que se vive. Casos curiosos como que en la sabana de Bogotá, donde el mar está a muchos kilómetros de distancia, exista una facultad de ciencias del mar y en Cartagena que tienen todo el litoral Caribe a bordo, no exista una facultad que potencia la investigación de la vida marina.

 

La educación colombiana no ha sido enfocada tan siquiera para un presente. Con todo el potencial biótico que se posee, no hay ciencia que la investigue, la proteja y le saque rentabilidad  ni económica, ni  social, ni en salubridad pública, mucho menos como un espacio generador de conocimiento. Las políticas estatales en materia educativa no han sabido enfocar a lo largo de 200 años de independencia administrativa, una educación de vanguardia, investigativa y aplicativa a la satisfacción de las necesidades locales.

 

Que tanto se desconoce el verdadero carácter de la educación. Que afincado está el concepto superficial de las instituciones educativas como “guarderías” (Atehortúa, 2007) para jóvenes. “Se hace necesario que las organizaciones educativas en su acción, desarrollo y existencia, se recreen en el apresto de descubrir, inventar y crear para dar paso trascendental a la arquitectura de las organizaciones educativas inteligentes prospectivas”,[10] pero ello no ha de ser posible si seguimos con la miopía administrativa de burócratas de la politiquería partidista, como lo denominara el caudillo Gaitán. La educación la administra y la crea quien no es pedagogo.

 

 

LO QUE SE HA DADO

 

Una de las principales características que se han mantenido en el sistema educativo en Colombia es que “las instituciones escolares que siguen observando hacia el pasado y que se erigen como defensoras de las tradiciones”[11] son casi la totalidad de ellas.

 

Hay una marcha paquidérmica hacia el cambio. No han valido los intentos de cambios propuesto por los gobiernos  de turno del país. Estos intentos, siempre descontextualizados, solo han sido artimañas clientelistas y publicitarias, de individuos no profesionales de la política, y  nunca han sido por ende  fundamentadas desde la realidad emergente de las necesidades pedagógicas.

 

Hace falta “generar  un proceso de estudio, investigación y respuesta por parte del magisterio colombiano”[12], el maestro no debe olvidar que es un intelectual, un trabajador cultural y un agente de cambio (ATEHORTUA, 2006) y es su tarea planear  el camino, andarlo e invitar a otros a esa misma senda.

 

Debe quedar claro que “no basta con planear, formular la estrategia, es necesario ejecutarla, controlarla y evaluarla”[13] e incluso pensar en las comunidades a las que se beneficiarán y proyectar a un futuro ligado a una cultura global. Educar implica actuar.

 

Consultados algunos docentes de los municipios de Medellín, San Carlos e Itagüí, todos en el departamento de Antioquia, sobre el tipo de cambio que generan al interior de sus instituciones, se ha observado que la presencia de un modelo tradicional es bastante alta. “Se trata de una educación para la domesticación, es decir, el educando no es el sujeto de su educación”[14]  y no puede serlo, porque ha sido difícil utilizar en alto grado las TICS para que el alumno sea el que acceda al conocimiento, con la asesoría del docente por supuesto, ya que este todavía deposita sus conocimientos en las mentes ávidas y despiertas que son solo empleadas como grandes depósitos de teorías impartidas (CEREZO, 2006).

                                           

              GRAFICO 1 Cual de estos modelos pedagógicos es de uso más frecuente en su I.E  (1. No sabe 2.Tradicional   -3.Constructivista, )

Los rasgos de estas instituciones giran en torno al ideario mental que tienen de la profesión estos docentes. Una alta autoestima se hace invisible en el gremio pedagógico. Ello repercute en que hay un temor en “intentar la experimentación” de otras tendencias por los celos profesionales entre compañeros, por el enfoque administrativo de los rectores, entendido esto como temor al cambio o por los posibles bloqueos que desde el gobierno central, dado en las Secretarias de educación del orden departamental  y del Ministerio. Es más fácil continuar en lo conocido que intentar lo desconocido. Que falta hace que se cante ese estribillo  donde se plantea todo lo contrario “yo  he preferido hablar de cosas imposibles, porque de lo posible se sabe demasiado”[15]

 

Resulta cruel reconocer, que aun en el siglo 21, un alto porcentaje de educadores siguen dictando clase, continúan su enseñanza basados en la palabra, en el discurso enciclopédico. Se requiere que ese 20% de docentes que aplican un constructivismo, divulguen sus experiencias, la sistematicen y la promuevan ante ese casi70% de docentes del medioevo pedagógico que aun son “dictadores”.

 

Es casi un círculo cerrado, no se puede avanzar si no se tienen bases suficientes en que apoyarse. “Cómo podríamos los latinoamericanos  vivir el espíritu postmoderno si los ejes más importantes de la modernidad no se han completado”[16].(?)  La coyuntura es precisamente esa, ponerse a la vanguardia de las nuevas exigencias postmodernas, sin la espera de haber  tenido todas las condiciones  modernistas. Es  esa la tarea del pedagogo del siglo 21: Orientar  a las generaciones hacia una conceptualización del mundo diferente, con ruptura de estilo y de hábitos. Tal como lo argumenta el mismo Espinoza “creo que ha llegado la hora de reinventar la escuela latinoamericana…interviniendo la arquitectura, los métodos de trabajo, las metas…”[17]

 

Lo que se ha dado hasta hoy es que las escuelas desde su estructura física misma, se convierten en una cárcel conformada por una decena de “j-aulas” (Atehortúa, 2005) donde la estética nunca ha sido tenido en cuenta, donde se desconoce por completo los elementos básicos de la ergonomía, donde pequeños estudiantes se sientan en sillas de las de tipo universitario, esas que tienen un diseño no apto para mentes que están en procesos de descubrimiento, de creación, como tampoco para cuerpos que están en proceso de formación. Abundan la simplicidad en el paisajismo, la monocromía reflejada en las paredes de  salones y corredores, la falta de espacios lúdicos, donde priman la economía del recurso en una tabla porcentual mágica del estado de inversión per cápita.

 

Así tal ocurrió en la vereda de Patio Bonito, en el municipio de San Carlos, Antioquia, cuando se proyectó la construcción física de una institución cuyo costo ascendía a los 500 millones de pesos colombianos para el beneficio de unos 17 estudiantes. La estructura como tal contaba con jardines del orden feng shui, con paredes que podrían ser modificada por los estudiantes según las necesidades del clima o de la actividad cognitiva, con ventanales que permitían el acceso gradual de la luz, con espacios para la lectura recreativa  llenos de mobiliario tipo “pufs”, con biblioteca virtual interactiva,  con área de baños graduales, con espacios de comedor dignos y de total asepsia.

 

Nada que ver con las infraestructuras que hoy en día existen en todo el país, sin contar con las 10 nuevas sedes que EPM, en la ciudad de Medellín, ha emprendido con construcciones locativas escolares dignas, estéticas, de amplios espacios y de inversiones altas acompañadas de parques bibliotecas  tanto en comunas  de bajo estratificación como en sectores de infraestructuras  más notorias[18] y con las experiencia en Bogotá, que sumadas ellas, son un buen inicio para entender que la escuelas son centros de formación para niños que desean despertar su curiosidad, potenciar su sociabilidad y sobre todo, formarse en  un entorno de felicidad y positivismo.

 

En cuanto a la intervención en los métodos de trabajo, aunque es lento, se han venido presentando en Colombia intentos  claros de cambio metodológico. Tal vez impulsados por el deseo latente de ganarse alguno de los pocos premios que el Estado otorga a los docentes por sus experiencias significativas o tal vez por la comprensión consciente de educar una nueva generación que permita el cambio directivo, aduciendo unas “reformas sustanciales en la formación del recurso humano mediante la tan trillada frase” dignificación del rol del docente””,[19] alejado de los anti valores de corrupción que hoy en día embargan a los dirigentes políticos, industriales, financieros e incluso espirituales.

 

Pero aún así se busquen alternativas metodológicas diferentes, pareciera que el tablero, como instrumento didáctico, se hubiese convertido casi en una extensión corpórea del docente. Puede haber incluso un TV y un PC Portátil y estos se usan por lo general como “tablero vanguardista” (Atehortúa, 2010), es decir  como elemento que permiten la entrega de datos por parte del docente a sus discípulos, no como otra alternativa de aprendizaje. En la encuesta realizada podremos notar como el docente aun se aferra a este medio de enseñanza, aduciendo incluso como en el caso de las matemáticas, que no hay otra forma de enseñar factorización sino es a través de ejercicios  escritos en el tablero.

                                       

  GRAFICO 2 Cree usted que puede trabajar su materia sin necesidad de uso del tablero  (1.nunca- 2.algunas veces-  3.casi siempre- 4.   Siempre)

El empleo de otras formas de llegar al alumno, o la búsqueda de otras formas de trabajar la docencia se han convertido en una situación problematizadora. Se sabe bien que “el conflicto es lo único que nos permite crecer, sin problemas, crisis y conflictos no hay crecimiento”[20], lo más grave es excusarse en la cantidad de conflictos que se tienen que sortear para justificar la inoperancia o el temor al replanteamiento.

 

Hace falta que desde la infancia se oriente al estudiante para que tome posición en sus argumentos, sin temor a la contradicción. Es hora de dar por cerrado que lo que digan y determinen los líderes que ostentan el poder administrativo es lo que se debe hacer. Hácese necesaria una confrontación desde la palabra y la experiencia, no desde la tecnocracia, para entender que la educación requiere cambios. Olvidamos que hay “urgente necesidad de dar pasos a las demandas y exigencias del siglo 21… ya imperan otros tiempos, procesos, y elementos que va a la palestra con el mundo globalizado”[21]

 

En medio de un espíritu dialéctico, se debe potenciar la dialogicidad. “El principio dialógico, es fundamental para el proceso de desaprender para volver a aprender”[22] . El debate como estrategia metodológica, permite al individuo reconocerse en su saber, y ubicarse en el saber social. Es por ello que “las sociedades modernas se caracterizan por el continuo cambio en todos sus ámbitos”[23].

 

Hace falta que la nueva generación cuestione elementos no solo de supervivencia, sino y sobre todo, de vivencia. Para que se ha luchado tanto si no se avanza en el bienestar del individuo y de la comunidad misma.”A la escuela no le basta con ser eficiente, debe además se eficaz”[24] y la eficacia debe ser medida con la cantidad de estudiantes que aprenden a vivir bien  de manera autónoma, civilizada y colmada de felicidad.  No se puede echar al olvido que “el proceso educativo debe unir lo cognitivo y lo afectivo para lograr aprendizaje significativo”[25] un aprendizaje que de vida

 

Claro que esa eficacia se debe en mucho grado a la acción definida de los lideres educativos.”El papel del líder no es resolver problemas en persona, sino ver que los problemas sean resueltos”[26] animando a los demás para que potencien todo su capital humano en pos de una tarea colectiva, haciendo que cada quien haga lo que debe hacer, optimizando el recurso en todas sus variantes.

 

El docente como líder debe convocar a los padres de familia para que asuman el papel protagónico de la educación misma. Son estos padres los que deben inculcar una sana y verdadera disciplina basada en el amor, en la exigencia, en la responsabilidad. Este docente debe motivar al estudiante para que revalorice el sentido de la permanencia en las instituciones, para que vea con una mirada más futurista el esfuerzo de desarrollar habilidades y destrezas. De igual manera, el docente como líder, debe convocar a sus pares hacia la conformación de unos centros de estudio y reflexión pedagógica, animado en el espíritu de búsqueda de nuevas estrategias, de metodologías dinamizantes del proceso enseñanza-aprendizaje, de sistematización e investigación del quehacer pedagógico.

 

Hace falta que la palabra, entendida esta como el conocimiento, se adueñe del espacio pedagógico. Que el docente hable, y que lo haga el estudiante. Pero la palabra no se ha concedido al dicente. Hace falta que el discurso cese en los labios del maestro con características de sabelotodo. Brindar espacios de disertación es abrir espacios para que la mente se dinamice en un proceso de re-pensarse en cada palabra pronunciada. Hay temor, en muchos docentes, de perder el poder que le da la palabra, de admitir de pronto, que sus estudiantes dominan otros discursos. En la encuesta  realizada, la palabra aun se centra en el pedagogo, y se ausenta en el paidos, lo que imposibilita un cambio mental en el proceso de aprendizaje

                                                

                                                                GRAFICO 3  En su clase quien es el que mas hace uso de la palabra  (1. Docente,   2. Alumno , 3 unos cuantos alumnos)

Con esta gráfica se puede poner un hito de alerta hacia la acción generadora de la palabra. Los modelos pedagógicos deben buscar el desarrollo integral del individuo, pero un desarrollo que implique cambios sustanciales. Al aplicar el sistema EPLHE[27] le estamos dando la oportunidad al individuo que lo que Escucha (E) debe ser pensado (P), lo pensado debe ser ampliado mediante el ejercicio de la lectura (L), todo este proceso se habla con otros pares (H) y luego se procede a escribirlo (E) y comunicarlo a otros para que se escuche de nuevo las opiniones de estos y se dé inicio al ciclo.

 

Cuando  el estudiante se adueña de la palabra se da cuenta del alcance de su pensamiento  y del nivel de éste en cuanto al de los demás. Permitir la disertación es dar pasos de gigante en el proceso de aprendizaje.

 

HACIA DONDE SE DEBE IR

 

Se ha sostenido que “las sociedades modernas se caracterizan por el continuo cambio en todos sus ámbitos”[28], lo que nos lleva a concluir que en Colombia se está muy lejos de alcanzar un estatus modernista si se sigue pensando y actuando en torno a la educación como se ha venido haciendo. Las estrategias elegidas y aplicadas no han sido efectivas, lo que quiere decir que hay un  gran déficit en la planeación. 

 

Los activistas del ministerio de educación deben recordar que “la estrategia es el resultado del proceso de planeación… la esencia de toda estrategia es propiciar el cambio”.[29] Este cambio no debe ser solo de cifras estadísticas, el cambio debe darse en la realidad del estudiante de zona rural, de barriadas[30]

 

El país debe marchar hacia una gran reforma educativa. En primer lugar esta debe cobijar una cobertura real de estudiantes en edad escolar. La idea no es meterlos a la escuela, lo vital es que acudan a ella con las garantías reales para su aprendizaje. Es decir, con acceso a material didáctico, a transporte escolar, a útiles, acceso a la red informática, para evitar con ello la tan alta tasa de deserción que hoy se tiene en toda América Latina. Colombia con su programa “Ni uno menos”  del Ministerio de educación, logró reducir del  mas del 8% en 2008 al casi 5% en 2010, lo que equivale a más de medio millón de niños en edad escolar que entran al sistema educativo.[31].Países como chile han llegado a tasas del 6.9%[32].

 

Que es lo que hace la diferencia? De manera obvia hay que pensar que en el mapa latinoamericano cada país posee diferentes dinámicas  administrativas de lo público. Los planes del periodo presidencial anterior en Colombia apuntaban a una cobertura a expensas de llenar los salones con un mismo educador y sobrepasar los topes máximos de estudiante por metro cuadrado y por docente. Lo que redunda de manera consiguiente con la calidad del proceso formativo. Ampliar una cobertura sin una inversión mayor adicional (Vasco, 2006) no es garantizar la universalización del estudio

 

Para poder evitar esta gran deserción, hay que facilitar el empleo a los adultos. De esta manera cada núcleo familiar podría contar con los recursos necesarios para brindar una alimentación y una higiene sicológica y afectiva que permita al menor de edad estudiar  de manera estable. Pero este caso se cruza de manera inmediata con la alta tasa de laboralidad  infantil que hay en el continente subdesarrollado. Niños que deben trabajar antes o después de ir a la escuela, dejar sus estudios  en las épocas de alta cosecha según la región para poder  llevar sustento a sus hogares.

 

Si los gobernantes tuvieran en mente una real decisión de brindar educación de alta calidad, velarían primero por garantizar hogares estables en todo el país. Hogares con  empleo, empleos con estabilidad y buenos ingresos, pero en tanto sigan las brechas salariales  tan amplias será imposible hablar de calidad educativa y todo los escritos gubernamentales entrarán a engrosar la jerga demagógica de cada cuatrienio. En este sentido parece que “la excelencia se queda para los colegios privados con pensiones de 500 mil pesos mensuales para arriba” [33]Un senador  gana lo que perciben más de 80 trabajadores que ganan el mínimo. Con cifras de estas no se podría hablar entonces de calidad. Los responsables de legislar, nunca legislaran en contra de ellos, por tanto, debe darse un revolcón pedagógico y es el maestro, como intelectual, como agente cultural y social el que debe liderar estos cambios.

 

Experiencias como las que ha vivido el departamento de Antioquia con el reconocimiento a nivel internacional, son experiencias que deben continuar y repetirse en cada uno de los departamentos de Colombia. Pero esa experiencia no puede ser engañosa. Si bien es cierto que el gobierno de Ramos Botero ha invertido ingentes  cantidades de dinero, para llevar a cabo las estrategias[34] la realidad demuestra que aun falta más. A pesar de haber una cobertura total (cubrir a los matriculados), los restaurantes adolecen de una infraestructura higiénica y adaptada ergonómicamente a los estudiantes. Se debe pensar  incluso en el pago que se le hace a las llamadas “manipuladoras” que son las que cocinan estos alimentos. Sueldos que oscilan en menos de un 50% de un salario mínimo legal mensual, son acciones que deterioraran la calidad de vida de las madres cabeza de familia de los estudiantes.

 

Dentro de los ejes estratégicos del gobierno departamental antioqueño, se considera positivo el interés por  formar en una segunda lengua. Pero es reprochable que en la capacitación se le dé solo a los docentes de planta vinculados bajo el mandato de la norma 2277, dejando de lado a los docentes que se encuentran en provisionalidad por no haber ganado concurso de meritos para acceder mediante la norma 1278. Ello implica que hay dos tipos de docentes, y se cae en un inmenso error. La educación no puede seguirse estratificando. Habiendo tanto docente provisional que ejerce la profesión, ¿qué calidad en segunda lengua pueden brindar a sus estudiantes si son apartados de un proceso capacitador?

 

Habría que solicitarle a la OEA, a la CAF y a la CIFAL, que el premio otorgado si cumpla de manera cabal en todos los municipios del departamento y no en unos que son privilegiados por ser cuna de eméritos hombres de  sonoridad política. Al menos en poblaciones como la de San Carlos, la aplicación de las 8 estrategias departamentales no es cumplida en altos porcentajes, según lo puede constatar el secretario de educación de dicho municipio. El 1.2 metros cuadrados, que dicta la norma 3020 de 2002[35] por alumno no se cumple, menos aun el tope de 30 alumnos en la zona urbana. Se llegan a tener salones de  6x4 metros con 35 estudiantes. ¿Se podría garantizar de esta manera alguna calidad de algo?

 

Todos estos acontecimientos discordantes con el ideal del debe ser en materia educativa en mucha parte se debe a la falta de liderazgo. En primer lugar el ministro de educación de cada periodo presidencial nunca ha sido maestro. Algunos alardean de haber enseñado, pero su experiencia se da en niveles universitarios y alguna vez en la básica secundaria. Los asesores de dichos ministros muchos han tenido experiencia en la enseñanza básica, pero parece que se vieran presionados a olvidar la realidad de lo vivido, porque generan actos administrativos que no son aplicables.

 

Hace falta que los secretarios departamentales, al menos es el caso de Antioquia, tenga docentes en su dirección. Hace falta incluso que los Jefes de Núcleo también sean docentes y ojalá docentes activos, que los rectores incluso hayan pasado por la totalidad de los niveles de enseñanza o que al menos sean muy sensibles al gran papel que cumplen como líderes. Y hace falta una gran coordinación entre ellos porque muchas veces sucede que “tan pronto como los líderes escolares han asimilado un enfoque dado, parece que se les pide tomar una dirección diferente”[36] y ello hace perder cualquier norte instaurado

 

La sociedad “perfila al maestro como un agente socializador de suma importancia….asimilado a un papel de civilizador, a una suerte de garante del proyecto de modernización social”[37] El docente del siglo 21 debe propender por forjar una autoeducación, en cada uno de sus pupilos, por la auto responsabilidad

 

Este aprendizaje auto dirigido “ocurre cuando el aprendiz controla tanto los objetivos  como los medios de aprendizaje” [38] Pero es una realidad que muchos docentes de hoy no manejan con propiedad nuevas estrategias pedagógicas como las TICS. El temor a enfrentarse a una nueva forma de enseñanza, y de aprendizaje es alto. Aún no se piensa en una educación virtual, asumiendo que ello desespersonalizaría el acto mismo de enseñar, al menos se puede deducir esto de la encuesta realizada. Aún no es vista por parte de los docentes a “la pedagógia como ciencia del proceso de formación de la persona”[39], sigue siendo un trabajo, devoción y apostolado lo denominan otros, pero olvidando el carácter profesional, conceptual  que le es inherente.

                                          

                                                         GRAFICO 4   le gustaría trabajar de manera virtual con sus estudiantes de la básica (1.  Si, 2. No, 3. en parte)

El alto porcentaje de temor que presenta esta estadística implica la poca comprensión didáctica del uso de la red. Las noticias redundan en actos delictivos por medio de facebook, las malas jugadas que se hacen entre si los usuarios  en twitter, el chateo pornográfico. La idea desde lo pedagógico, es que el individuo en proceso de formación emplee estos medios divertidos y le saque todo el provecho a nivel cognitivo. Es tarea del docente lograrlo, es cuestión de emplear estrategias y métodos para que se vea de manera positiva el alcance  de las redes sociales. Hay que “disponer de la educación por un lado como el catalizador básico que activa los resortes de la innovación”[40] y no permitir que otras fuentes puedan deteriorar estos procesos de cambio.

 

Desde el Ministerio de Educación incluso se aboga por un cambio, planteando que los modelos tienen su sustento conceptual en las características y necesidades presentadas por la población a la cual busca atender”[41] y desde la conferencia general de la UNESCO  se ha afirmado que “el pleno desenvolvimiento de la personalidad humana… exige que la educación sea considerada globalmente como proceso permanente”[42] Pero es desde el mismo Ministerio de Educación de donde salen una serie de irracionalidades que no permiten que este proceso sea constructivo. Se ha llegado a pasar de evaluaciones por logros y objetivos a una por competencias, donde no ha habido una suficiente capacitación del docente para entender el alcance de dicho cambio.  La ex ministra de educación pretendió en el primer cuatrienio del mandato uribista, llegar a un 5% de pérdida académica, hecho que llevo durante 6 años a un desastre total. Se presentó un bajón en la calidad académica, dado que estudiante con poco trabajo durante el año eran igualmente promovidos como los que se esmeraban por alcanzar altas notas.

 

UN MODELO POSTMODERNO

 

Se ha expuesto hasta el momento, que no hay una política clara por parte del Estado en materia pedagógica. Aun el norte  se ve con una fuerte bruma del ideal de formación que se quiere tener. Se ha pretendido incluso  insinuar que el camino a seguir es uno donde la inversión económica para el sector educación debe aumentarse de manera considerable y sobre todo invertirse bien. Sugerido incluso que el cambio debe darse a partir del docente, de la puesta en escena de una metodología que permita una formación integral, con características de autonomía  estudiantil. Pero ¿cuál ha de ser esa propuesta?, ¿cómo garantizar que todo el grueso de docentes, que son cercanos a los 350.000 individuos, entre excelentes pedagogos, hasta mediocres obreros de la tiza y el tablero,(Atehortúa, 2009) que no de la pedagogía, unifiquen un modelo que permita acercar al ciudadano de hoy con su mundo de hoy?

 

Una de las propuestas más claras que se ha venido promoviendo dentro del círculo de pedagogos de colegios de la ciudad de Medellín  es la implementación del modelo crítico social. Es bueno aclarar que dentro de la literatura pedagógica se habla mucho del modelo social crítico. La diferencia en el orden de los adjetivos obedece a que, dado las estrategias que se intentan implementar en estos colegios, se hace un énfasis más en la actitud crítica del estudiante para transformar su entorno social, que en la acción de la sociedad sobre la formación de una actitud crítica en sus estudiantes.

 

Para que la sociedad tenga una influencia crítica sobre sus habitantes debe romper su esquema político-económico, cosa que se hace cada vez más difícil dado la gran influencia de los modernos políticos que hoy en día surgen en la palestra social. Dada las grandes y complejas maquinarias y artimañas que han diseñado para protegerse de sus actos corruptos en contra del Estado mismo.

 

Si se rememora un poco en la historia del país, se  puede dilucidar que fueron los individuos de actitudes críticas los que, cansados de la inoperancia de la división de clases sociales, tomaron la decisión de una ruptura revolucionaria. Hace 200 años, el grito de independencia de Colombia, fue liderado por Antonio Nariño, Camilo Torres, el Sabio Caldas, Policarpa Salavarrieta. Ellos con una actitud pensante, autocrítica, tomaron la decisión de transformar la sociedad. Se cansaron de esperar que la sociedad les proveyera un espacio de cambio. Por eso es que se aboga por un modelo crítico social dado que las sociedades, es decir, las élites que la conforman, siempre perpetuaran su estructura.

 

El papel de la escuela es con precisión ese. Permitir que los individuos tomen conciencia, y con esa actitud lideren procesos reivindicantes, de mejoramiento de su nivel de vida. No puede ser la de perpetuar el sistema económico-político reinante. La actitud autónoma es el gran eje del modelo de formación que requieren los colombianos.

 

El Modelo Critico Social (MCS en adelante)  es una alternativa pedagógica que se apoya  en un método constructivista que le permite al individuo hacerse en tanto hace práctico su saber, en tanto aprende por descubrimiento (Bruner, 1998). Se apoya en unas estrategias metodológicas que permiten de manera paulatina desarrollar las variadas inteligencias que el ser humano posee (Gardner, 2000) y se apropia de todo un aprendizaje social (Banduria, 2005)

 

Cuando se acudió al cuerpo de docentes que en esta ocasión  ha colaborado en la encuesta, se puede notar que hay un desconocimiento  frente a los componentes del modelo pedagógico. Ello implica que hace falta una argumentación desde la teoría pedagógica. Tal vez ello aclara el porqué se emplea tanto aun, el modelo tradicional magistral.

 

                                                           

                                         GRAFICA 5 Conoce usted los elementos básicos que constituyen un modelo pedagógico (1. SI, 2.  NO,  3.  EN PARTE)

No tiene muy claro el docente que el modelo pedagógico debe ir de manera concordante con el proceso de desarrollo social. Hay que clarificar que “la postmodernidad implica, en una perspectiva paradigmática, el surgimiento de nuevas condiciones sociales y culturales que precipitan un proceso de crisis atravesando las identidades individuales y sociales”[43] Tampoco puede llegar a concebir desde un paradigma tecnológico que “la escuela al servicio del despegue económico…se le concibe como inversión, como formadora de recursos humanos para la demanda laboral”[44] La aplicación del MCS  es por consiguiente, una alternativa más humanizante del aprendizaje.

 

La importancia de la aplicación de este modelo propuesto para estos tiempos postmodernos, es que puede permitir un proceso metacognitivo (Flavell y Brown, 1970) entendido como “el conocimiento y capacidad que tienen las personas para regular su propio aprendizaje…conocimiento sobre la propia cognición, regulación y control de las actividades”[45]

 

Para lograr esto se incluye la aplicación de la Guía SQA.[46]Esta matriz consiste en que el estudiante escriba en la S todo aquello que sabe del tema a tratar o consultar. Al hacerlo activa de manera inmediata una visión de su realidad. En la sección Q escribe lo que quiere saber, de esta manera delimita el alcance de su propio aprendizaje, lo que conduce a generar un aprendizaje más significativo.

 

El acto de preguntar es sumamente importante porque “damos respuestas a las preguntas que formulamos, que están basadas en las capacidades y limitaciones de nuestras mentes”[47]. Y la guía lo posibilita. Después de esto, investiga, lee, estudia, escucha explicaciones y al final en la sección A, redacta lo aprendido. Así, se convierte en un auto evaluador consciente de su propio aprendizaje. Al hacer este acto consciente facilitamos el aprendizaje, al fin de cuentas “todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado, la mente lo es todo, nos convertimos en aquello que pensamos”[48]

 

Este  tipo de aprendizaje exige por parte del maestro que horizontalice su relación con el estudiante  y le permita a este, moverse de manera más investigativa dentro del proceso. Para ello es importante que el docente anticipe el tema de clase, para despertar un interés  interno en el dicente. La realidad en nuestra región demuestra, de manera consecuente con anteriores respuestas, que no es así. Las respuestas 3 y 4  indican que no es cotidiano en el docente hacerlo. Pero existe  un gran potencial de docentes que de cuando en cuando lo hacen, si aplican esta guía SQA  de seguro podrán emplear con mayor regularidad  este acto de motivación académica

                                                              

            GRAFICO 6    acostumbra usted adelantar el tema de la siguiente clase (1. Nunca, 2.  Algunas veces  3.   Casi siempre, 4.  Siempre)

Aunque este cambio no sea fácil, es necesario empezarlo a realizar con acciones sencillas como estas. “Cambiar un sistema supone cambiar actitudes, expectativas, y conductas…los prejuicios y el miedo”[49] pero hay que empezar, hay que realizarlo a la par con otros cambios, con otras dinámicas grupales. No hay que olvidar que una sola golondrina no hace verano, se requieren más, por tanto hay que aplicar más estrategias de manera conjunta. “todo es un sistema o un componente de un sistema, o sea una cosa compuesta de cosas interrelacionadas”[50]

 

Dentro de las estrategias que se pueden implementar en un modelo postmoderno como el MCS y consecuente con la experiencias que se han adquirido en la implementación de pedagogías para el aprendizaje autónomo, se hace necesario que el proceso evaluativo no se dé solo al final de los procesos, sino en todo momento, con el ánimo de ir verificando la buena marcha en busca del conocimiento y su aplicación práctica.

 

En este sentido es  importante que el estudiante  sea capaz de autoevaluarse. De permitir una evaluación de un congénere y que pueda comparar sus resultados con los que de el docente en una hetero evaluación. De esta manera la tripleta evaluativa arrojará resultados que sugerirán cambios en el mismo proceso, que cultivaran nueva cultura de aprendizaje, ya que “la revolución mental cerebro-cultura-mente, son términos inseparables, una vez emergida la mente retro actúa sobre el funcionamiento cerebral y sobre la cultura”[51]

 

En este momento es importante, dentro del modelo propuesto ampliar un poco mas ese proceso evaluativo. La evaluación no es sumatoria, es verificadora, por tanto proactiva, no sancionatoria. No debe incluso ser mono clasista, debe ser variada, divertida, exigente. Por lo general el término evaluación se remite a una hoja con preguntas para dar respuestas en determinado lapso del tiempo. Los docentes acuden en alto porcentaje a ella, la intercalan con algunos procesos evaluativos expositivos o con ejercicios parciales, que son a la larga, escritos. Es muy reducido , en el grupo investigado, el número de docentes que prescinden de manera total de dicho mecanismo, aunque una quinta parte del personal docente  dependen de manera exclusiva de este mecanismo que imparte cierto terror y que bloque por ende el fin de la evaluación: Mejorar el proceso de apropiación cognitiva

 

 

                                                     

                       GRAFICO 7   Que porcentaje de evaluación escrita hace usted por lo general (1. 100, 2. 75, 3.  50, 4. 25, 5. Prescinde de ella)

 

Al pretender implementar una propuesta más dinámica  en materia pedagógica es necesario que se superen algunos “vicios de la educación tradicional: pasividad, intelectualismo, magistro-centrismo, superficialidad, enciclopedismo, verbalismo”[52] y se reconozca que “el ser humano es un meta-viviente que a partir de sus aptitudes organizadoras y cognitivas crea nuevas formas de vida psíquica, mentales y sociales”.[53] Por eso se debe dejar de echarle la culpa a la falta de material didáctico o a la poca infraestructura en materia de TICs

 

Cuando se alcanza la realización de una enseñanza basada en la autonomía, el material didáctico que emplea el docente no es tan vital para despertar la curiosidad del estudiante por la búsqueda del conocimiento. El material didáctico ha tenido trascendencia en el momento que es el maestro el poseedor del conocimiento y busca depositarlo en mentes  externas. Cuando el conocimiento es buscado por la mente ávida de saber, el material útil es todo aquel que se encuentra, sin atender a formatos, a costos u otra variedad característica .Sin embargo es muy dado en el quehacer diario del docente sufrir por la falta de material didáctico que permita una clase atractiva y alegre para el dicente.

                                   

                      GRAFICO 8 Cree usted que  un buen  modelo depende del material didáctico que se tenga (1. Si,   2. No,   3.en parte)

Si se tienen buenas estrategias metodológicas se pueden obviar muchos materiales que en el modelo tradicional eran indispensables. En este postmodernismo es necesario que se disponga de todo lo que la tecnología nos ofrece. La red de navegación ofrece un sinnúmero de oportunidades de imágenes, videos, audios, libros electrónicos, canciones. Ya no es cuestión de con que trabajar sino de cómo trabajar con todo lo que se tiene, cuando hacerlo, en qué orden.

 

Hay que entender que  las corrientes pedagógicas contemporáneas “responden al reclamo social de una formación que les permita a los sujetos resolver problemas de diferentes índole de forma autónoma”[54] , el maestro ya no da la explicación, solo ubica la idea problematizadora para que el estudiante  pueda “enfrentar la búsqueda de soluciones, encontrar  una respuesta y tener control sobre esta”, como afirmara Cerezo  en su tratado sobre corrientes pedagógicas.

 

Lo curiosos es que en muchos docentes adultos, se corre la idea que la tecnología es más de los estudiantes jóvenes que de los adultos, que los estudiantes nacieron con el chip puesto. Posición que es demasiado falsa dado que las tecnologías son aprehendibles por cualquier persona, lo que bloquea dicho aprendizaje son los temores y la mínima capacidad de desaprendizaje que se tiene. Hay que desaprender antiguas formas de estudio y aprendizaje, incluso de enseñanza y practicar otras diferentes más acordes con lo que se vive en la actualidad.

 

                                              

                                          GRAFICO 9  En que porcentaje usted emplea las tics  (no solo los PC)  (1. 100,   2. 75,   3. 50,  4.25,   5 No usa)

 

El MCS incluye además actividades colectivas como lo son el aprendizaje en pequeño grupo y el aprendizaje en gran grupo. El primero ha de realizarse en las semanas impares de cada uno de los periodos lectivos. El segundo se realizará en las semanas pares. La idea de la actividad de la semana impar es consultar de manera individual, asumiendo un rol determinante en el pequeño grupo por parte de sus 5 integrantes. De esta manera se formaran actitudes diversas como  Director, observador, fiscal, ponente, redactor. Ya en la semana par, el gran grupo tendrá la oportunidad de vivir momentos de confrontación, de análisis, de discusión. Aplicando dinámicas como el panal, la pecera y otras, se puede permitir que el estudiante al confrontar sus puntos de vistas con otros relativos a sus pares, autoevalúa su desempeño, coevalúe el de sus congéneres y analice la heteroevaluación  realizada por su tutor.

 

De esta manera el aprendizaje estará determinado por el estudiante y wel maestro será ese líder cultural que de pautas, mas no que exija caminos. Hay que “asumir la educación y la pedagogía como un campo intelectual cruzado por tensiones entre agentes, agencias y discursos”[55] para poder garantizar una formación y no un instrucción.

 

Con modelos como el MCS se pueden convertir las instituciones educativas lineales en organizaciones escolares pensantes. “Las organizaciones que aprenden aprovechan toda la fuerza intelectual, los conocimientos y las experiencias… para evolucionar”[56]Los docentes con su actuar tridimensional, comprenderán que “el que enseña debe jugar un papel activo en el proceso”[57] y ser activo implica seguir estudiando, investigando, creando e  intentando nuevas formas de hacer pedagogía.

 

Ahora bien, el asunto de la aplicación de un MCS implica muchas otras rupturas. No solo se sale del aula-jaula de clase, sino que va permitiendo no tener horarios de trabajo rígido y frustrante como lo emplea la escuela hoy en día. En un modelo tradicional, si la clase está bien aburrida, hay que aguantarse hasta que suene el timbre, por el contrario si  este suena y el tema aun no termina de escudriñarse, de manera lamentable hay que terminar. El MC permite el juego con el tiempo, con los horarios, con la intensidad. Lo cierto es que hay que abarcar una cantidad de actividades, pero ello puede variar en la medida que el estudiante indague, realice y le dé sentido a lo que aprende.

 

En la última pregunta lanzada en la encuesta realizada, esta no es concebible por muchos docentes. Sin embargo, muchos otros son conscientes que hay que dejar de enseñar muchos contenidos que hoy en día no tienen significado para los estudiantes, muchas materias, de “ese mar de conocimientos con centímetro de profundidad” que ha planteado  el filosofo colombiano (ZULETA, 1996) deben abandonar el pensum y concentrarse en otras ya por nuevas, ya por la necesidad de profundización que hay que tener con ellas. Es que “el aprendizaje no esa bajo el control del individuo porque cada día se aprende algo nuevo a través de las redes de información que permiten actualizar el conocimiento”[58] y a ello no se le puede dar la espalda.

                                 

GRAFICO 9  Hoy en día  hay que enseñar las mismas materias y los mismos contenidos (1.  Si,  2.   No,   3. En parte)

 

Al formar seres autónomos, que controlen su propio aprendizaje  se está reafirmando que el método es “re aprender a aprender en un caminar sin meta definida”[59] Esto forma seres conscientes, analíticos, críticos y propositivos. Ello transforma un cultura determinada y surgirán cambios, revoluciones. El ministerio en su programa estatal esta por ahora embebido en cifras de cobertura, en tasas mínimas de deserción, para poder justificar los cientos de miles de millones que se erogan en el presupuesto anual, seguirá velando por una educación de mínimos. Lo que se necesita es 2una educación que le apueste a lo innovador…donde la autonomía  juegue un papel fundamental en la vida del estudiante y donde ya nos será tan importante saber mucho sino saber”[60]

 

Esa es la tarea del docente del siglo 21. Un docente que sienta que es un intelectual de una ciencia pedagógica, un docente que sienta que es un trabajador de la cultura, que se sienta un agente de cambio. “No basta con ser un gerente educativo, hay que ser in arquitecto educativo que diseñe en función de propias creencias”[61] De otra manera, los gobernantes de turno seguirán educando un estado que le sirva a sus intereses, seguirá promocionando una educación que no forme futuro, pero que se pueda perder en un presente.  De manera lastimosa, es una realidad que los políticos colombianos acuñan, así sus discursos demagógicos digan que desean una educación de calidad, así cada 15 de mayo pronuncien que los maestros son los ciudadanos más importantes de la sociedad.

 

PRUDENTE ACLARAR

 

A manera de conclusión se podría decir que el estado a través de sus gobernantes no tienen claro un norte hacia el cual orientar el proceso educativo de su niñez y juventud o que si lo tiene claro, lo está enfocando hacia una meta que no conjuga con las necesidades de un mundo globalizante, dejándolos por fuera de cualquier competencia que se haga a nivel internacional.

 

Hasta el momento no hay una verdadera revolución educativa, así lo digan los eslogan  de campaña presidencial.  Hay mayor cobertura a expensas de salones menos aptos para el proceso educativo, con una inversión cada vez menos ajustada a las necesidades reales, con unas infraestructuras medioevales, donde no se han tenido en cuenta factores  estéticos, ergonómicos, ambientales, paisajísticos, culturales.

 

Entrados ya al segundo decenio del siglo 21, aun no se adoptan las TICS como elemento educativo y formativo. A pesar incluso de que el país ostente uno de los mejores rangos de computadores por estudiante de toda América Latina, aún no se adoptan metodologías donde la tecnología de punta permita que el estudiante sea el que controle todo su proceso formativo.

 

El Modelo Critico social es una alternativa viable para renovar el proceso educativo. Requiere si mentalidades abiertas a nuevos retos y nuevas exigencias. No es una panacea, menos una fórmula mágica, por lo tanto debe auto examinarse  de manera constante, reinventarse. Como modelo interactivo, es un sistema vivo y por ende mutable,se interrelaciona y debe hacerlo para poder seguir con vida. El MC fomenta la autonomía en el aprendizaje.

 

Los docentes deben asumir con mayor criterio y decisión su papel tripartita de intelectuales, agentes de cambio y trabajadores culturales. Son los arquitectos de una nueva educación. Son artistas de una nueva forma de ver, son científicos de unos saberes que requieren ser estructurados. El docente debe a partir de este mismo momento asumir  su tarea de lector, analístico y escritor de nuevas ideologías formativas en el proceso de enseñar para que los estudiantes aprendan desde lo superior y para lo superior.

 

 

 



[1] CEREZO HUERTA, Héctor. Corrientes pedagógicas contemporáneas. México :UPN, Pág. 2

[2] Ibídem. Pág. 7

[3] BAHAMON L, José Hernando. Cartilla del docente. El aprendizaje individual permanente. Publicaciones CREA.( https://www.eduteka.org/seccion/6/1)

[4] ESPINOZA Q, Luis Alfredo.  Primeras reflexiones sobre una pedagogía potmoderna para latinoamerica  Revista N° 1  Pág.

[5] CACERES, Jairo. Enfoque Educativo Postmoderno.   Pág.  32

[6] Ibídem.  Pág. 3

[7] TAMAYO VALENCIA, Alfonso.  El movimiento pedagógico en Colombia. Revista Histdbr-online campiñas N° 24, 2006    P. 102-113.

[8] CEREZO HUERTA, Héctor. Óp. Cit.  Pág. 1

[9] ESPINOZA Q, Luis Alfredo. Primeras reflexiones sobre una pedagogía postmoderna para Latinoamérica. Revista n° 1

[10] PESCA DE ACOSTA, Claudia Adriana y MORENO DE TOVAR, Liuval. Hacia la redimensión de las organizaciones educativas.

[11] Ibídem. Pág. 3

[12] TAMAYO VALENCIA, Alfonso.  Óp. Cit. Pág. 1

[13] ORTIZ OCAÑA, Alexander. Importancia  y  urgencia del enfoque estratégico en la educación. Barranquilla: CEPEDID  Pág. 11

[14] CEREZO HUERTA, Héctor, Óp. Cit. Pág. 7

[15] RODRIGUEZ DOMINGUEZ, Silvio.  Resumen de noticias. Álbum Canción del elegido. Madrid: 1978

[16] ESPINOZA Q, Luis Alfredo. Primeras reflexiones sobre una pedagogía postmoderna para Latinoamérica  Revista N 1 Pág. 4

[17] Ibídem. Pág. 6

[18] https://urbanismosocialmedellin.universia.net.co/galerias/familia2g2_4.jsp

[19] PESCA DE ACOSTA, Claudia Adriana y MORENO DE TOVAR Liuval. Hacia una redimensión de las organizaciones educativas.  Pág. 2

[20] MELOGRANO, Luis Alberto.  El modelo integracionista. La formación profesional del maestro en educación infantil. Madrid: Infancia, 2006.  Pág. 11

[21] PESCA ACOSTA, Claudia Adriana y MORENO DE TOVAR, Liuval.  Óp. Cit.  Pág. 6

[22] Ibídem. Pág. 10

[23] CACERES, Jairo. Enfoque educativo Postmoderno. .  Pág. 1

[24] ORTIZ OCAÑA, Alexander Luis. Óp. Cit.  Pág. 2

[25] HERRERA FUENTES, Jorge Luis et colbs. Enfoque y tendencias contemporáneas de las ciencias pedagógicas desde la imprenta de Vygotski

[26] DIGEST, Eric.  Las estrategias de un líder.  Pág. 2

[27] ATEHORTUA B, León Alberto. Estrategias para un aprendizaje autónomo. Karagabí: Medellín ,2009

[28] CACERES, Jairo.  Enfoque educativo postmoderno.

[29] ORTIZ OCAÑA, Alexander Luis. Óp. Cit.  Pág. 4

[30] Sectores populares en las ciudades que por lo general habitan laderas de montañas con escases de servicios públicos, clasificados por lo general en estratos 0,1 y 2.

[31] https://www.oei.es/noticias/spip.php?article5983&debut_5ultimasOEI=15

[32] https://www.educarchile.cl/Portal.Base/Web/VerContenido.aspx?ID=102575

[33] VASCO, Carlos Eduardo. Siete retos de la educación colombiana para e periodo 2006-2019. Medellín:Eafit,2006   Pág. 3

[34] https://www.seduca.gov.co/index.php/prensa/1064-el-liderazgo-del-modelo-educativo-antioqueno-es-reconocido-con-el-premio-de-las-americas-2010.html

[35] https://www.mineducacion.gov.co/1621/article-214905.html

[36] DIGEST,Eric. Las estrategias de uh líder. 

[37] ZACCAGNINI, Mario césar. Impacto de los paradigmas pedagógicos históricos en las practicas educativas contemporáneas.  Pág. 12

[38] BAHAMON L, José Hernando. Óp. Cit.  Pág. 15

[39] HERRERA FUENTES, Jorge Luis et clbs. Óp. Cit. Pág. 3

[40] CACERES, Jairo. Óp. Cit.  Pág. 1

[41] MINISTERIO DE EDUCACION NACIONAL. Dirección de poblaciones y proyectos intersectoriales. Portafolio de Modelos Educativos.

[42] BAHAMON L, José Hernando. Cartilla del docente. El aprendizaje individual permanente. Publicaciones CREA https://www.eduteka.org/seccion/6/1

[43] ZACCAGNINI, Mario César. Óp. Cit.  Pág.12

[44] Ibídem.

[45] BAHAMON L, José Hernando.  Óp. Cit.  Pág. 23

[46] ATEHORTUA, León.  Óp. Cit. Pág. 6

[47] ARNTZ. William y otros. ¿ y tú que sabes?  Buenos Aires:Kier,2006   Pág. 38

[48] BUDA, citado en ARNTZ, William y otros. Óp. Cit.  Pág. 85

[49] BORNSTEIN, David. Como cambiar el mundo.  Barcelona:Debate,2005  Pág. 77

[50] BUNGE, Mario. Crisis y reconstrucción de la filosofía. Barcelona: Gedisa, 2002.  Pág. 112

[51] MORIN, Edgar. El método, la humanidad de la humanidad, la identidad humana. Madrid: teorema, 2003. Pág. 43

[52] CEREZO HUERTA, Héctor. Óp. Cit. Pág. 4

[53] MORIN, Edgar. Óp. Cit. Pág. 32

[54] CEREZO HUERTA, Héctor.  Óp. Cit.  Pág.  2

[55] TAMAYO VALENCIA, Alfonso. Óp. Cit. Pág.10

[56] PESCA DE ACOSTA, Claudia Adriana y MORENO DE TOVAR, Liuval.  óp. Cit.  Pág.11

[57] HERRER FUENTES, Jorge Luis et colbs. Óp. Cit.  Pág.13

[58] CACERES, Jairo.  Enfoque educativo postmoderno. Pág. 2.

[59] MORIN, Edgar. Educar en la era planetaria. Barcelona: Gedisa, 2006. Pág.70

[60] CACERES, Jairo. Óp. Cit. Pág. 2

[61] PESCA DE ACOSTA, Claudia Adriana y MOENO DE TOVAR, Liuval. Op. Cit. Pág. 13

 

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